29 abr. 2008

Alarma silenciosa


Realizar sexo con extraños siempre conlleva un riesgo y en el caso del BDSM más, sobre todo para el sumiso porque suele ponerse en situaciones de indefensión.

Es aconsejable intentar conocer lo máximo posible a tu futura pareja de juego. Pero si eso te hace perder el morbo entonces tienes que asumir que el peligro te pone.

Personalmente no tengo nada contra el uso de drogas, pero conviene evitar el uso de drogas u alcohol, al menos por parte del dominante, que tiene que llevar el control. Como sumiso no deberías ponerte en manos de un dominante drogado o borracho que no disponga de toda su capacidad mental al 100 %.

Y tampoco debería practicarse BDSM cuando alguno de los que interviene está demasiado cansado o enfadado (sobre todo el dominante), eso incrementa extraordinariamente el riesgo.

Como seguridad en primeras sesiones existe lo que se llama alarma silenciosa, un código que puedes establecer con una persona de tu total confianza. Cuando quedas con alguien para una primera sesión sería conveniente usarla. En futuras sesiones ya puedes decidir si te relajas o no.

La "alarma silenciosa" consiste en:

1. Avisar a un amigo de que vas a tener una sesión con un Dominante o un sumiso a quien no conoces aún.

2. Decirle quien es esa persona, nick, modo como lo has conocido, email, perfil, teléfono, todos los datos que tengas.

3. Dirección del lugar de la cita. En tu casa o en otro sitio, y si es así, dónde. Es conveniente concertar de antemano el lugar de la sesión, y no dejes que te lleven a un sitio distinto al que te habían dicho.

Todo esto puedes dejarlo por escrito, enviarlo por email a tu amigo, e incluso a tí mismo.

4. Establece un tiempo para llamar a tu amigo o que él te llame por teléfono. Una llamada o varias, decídelo dependiendo de la duración de la sesión. Establece con tu amigo una manera de indicaros si las cosas van bien, según lo que contestes, o por el contrario estás en peligro y debe presentarse con amigos y/o policía de inmediato.

No hay que dejar de disfrutar del juego. No vamos a dejar de follar y pasárnoslo bien. No se trata de tener miedo sino de ser consciente de los posibles peligros, que tampoco son exclusivos de las relaciones BDSM, ni mucho menos.

Cuando estés concertando la sesión, asegúrate de decir a tu futura pareja de juego, por adelantado y diplomáticamente, que vas a establecer una alarma silenciosa, y aconséjale que haga lo mismo.

Un sumiso sensato es lógico que establezca esta alarma silenciosa en las primeras sesiones, conforme a los procedimientos que son habituales en la comunidad BDSM.

No te debe avergonzar hacerlo, ni puede considerarse una ofensa hacia el dominante. El dominante debe ver normal que hagas esas llamadas durante la sesión. Si no lo acepta, eso debería hacerte pensar.

Puede darte morbo ir a una sesión sin haber hablado antes de lo que te van a hacer, pero lo más sensato es establecer los límites y acordad por adelantado lo que se va a hacer. En primer lugar por no defraudar expectativas, y porque después no haya malos entendidos. Considerad asuntos como conducta sexual, sexo seguro, tipo y grado de bondage, límites físicos y emocionales... todo por adelantado.

También debería hacerte pensar cuando un dominante no te pregunta tus límites. O está dando por hecho que no los tienes, no le interesa saberlo o cree que no debes tenerlos.

Lo mismo digo si el dominante no establece contigo una palabra de seguridad. Nunca juegues sin una palabra de seguridad. Si no te la da, pregúntate por qué.

Por otro lado, como dominante, no dejo de sorprenderme de leer mensajes de sumisos del tipo: "haz conmigo lo que desees", "úsame a tu antojo", "me dejo hacer lo que quieras", "Amos, abusad de mí" (copiadas literalmente de mensajes recibidos o del foro de Tuamo.net). ¿Saben lo que están diciendo, o sólo pretenden ser morbosos? ¿Hablar de las reglas del juego BDSM les quita la excitación y las ganas de quedar?.

A mí como dominante me excita más el cerebro de un esclavo que su cuerpo, aunque no quiere decir que no tenga mis preferencias. Si para una relación vainilla no suele preocuparme demasiado el físico, mucho menos cuando se trata de una sesión BDSM. Por eso me cansa entrar en los perfiles de esclavos y leer en el apartado BUSCO que lo que quieren es un determinado físico, altura, etc. Hay centenares de perfiles (tanto de Amos como de esclavos) que no hacen ninguna mención al BDSM, y que podrían estar en cualquier otro portal de contactos.

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